Fomentar el amor a los animales no solo es comprarlos por capricho, sino acompañar a los niños en el cuidado que ellos se comprometen a darles. Ya sabemos que al principio les hace ilusión ,que todo s nuevo y bonito y que lugo entra el desánimo, las peleas... y que los padres hemos de estar ahi, animando, apoyando, presentando las cosas positivas a los críos. Es más fácil acabar cuidando nosotros del bicho, pero educar es justo lo contrario: es recordar los compromisos y ayudar a cumplirlos y no reprochar el cansancio sino fomentar el esfuerzo y compensarlo... Bueno, no sigo... en el fondo es sólo una cosa: sentido común y coherencia