Ha quien hable que vinagre resuelta, otros, limón...pero lo mejor mismo es educarlo con tiempo, paciencia, mucha persistencia y sin violencia, y muchos juegos para que se tranquilice y entienda que de tí no viene peligro. Ha un antibiótico que ellos odian, se llama Flagyl, colocar un poquito en las manos podrá ayudar a disminuir su apetito por ellas.