Muchos muerden porque nunca fueran enseñados, otros por miedo, otros porque fueran maltratados, otros porque son sordos o ciegos. Lo que es necesario es percibir porque nuestro hurón nos muerde, para así sabernos como mejor enseñarlo. Uno hurón que muerde por miedo o porque fue maltratado anteriormente, necesitará primero de coger confianza y tranquilidad de que lo mismo se no repetirá con este nuevo dueño. Abajo, vos paso unas historias que leí sobre este tipo de hurones problemáticos y como fueran resueltas.
Uno de nuestros adoptados fue una potencial mordedora por miedo. Nos adoptamos Mandy tenia ella alrededor de 12 semanas de edad. Los dos primeros meses en su casa adoptiva fueron de terror absoluto para ella. No lográbamos nada en tocar su nariz, castigarle o gritarle después de ella morder.
Todo se hizo en pasos graduales. Nuestro primero paso, fue limitarla a su jaula. Suena cruel, pero en realidad no lo era. Nuestro raciocinio fue que ella tendría necesidad de tener una zona donde pueda sentirse completamente segura y en ella se podría empezar a calmarse y mostrar interés en la actividad pasada a su alrededor. Si alguna vez han trabajado con animales salvajes, saben que es utilizado un enfoque similar.
Su jaula fue también elevada del suelo por lo que no tenía que sentirse amenazada por los "gigantes". Hecho esto, fue fácil sentarnos en una silla al lado de su jaula y tener una tranquila conversación con ella. Nutrical (muy pequeñas cuantidades) se ofrecieron a través de los lados de la jaula, cada vez que su mamá adoptiva caminaba y siempre hablaba muy en tonos suaves y tranquilos. En poco tiempo, Linda (la mamá adoptiva) podría abrir la puerta a la jaula y ofrecerle Nutrical y Mandy dejó de refugiarse en la parte de atrás de la jaula con miedo. Pronto, Linda fue capaz de cogerla cuando al darle una golosina. Cuando Mandy parecía estar a gusto con esta aproximación, su jaula se bajó al nivel del suelo. Todo lo demás sigue siendo el mismo por un tiempo. Cuando ella apareció de nuevo estar cómoda, se permitió a Mandy salir para algún tiempo de juego, supervisado. Ahora se ha empezado a confiar en Linda y se volvió también una Nutricalalcoholic. Linda siempre habló con ella, serena y tranquilizadora. Al principio, Mandy no se aventuraba muy lejos de su "habitación". Este fue importante para su seguridad y ella sabía que siempre podía volver a su casa si algo le asustó. Se hizo más fácil trabajar con ella utilizando el Nutrical y una voz tranquilizadora. Ella se volvió muy dependiente de Linda.
Llegó el momento en que Mandy actuaba casi exactamente igual que cualquier otro hurón. Ella jugaba con los otros hurones muy bien e incluso paraba de vez en cuando para "entrar en contacto" con Linda. 4 meses después, decidimos que Mandy estaba lista para una salida pública y Linda trajo a Mandy a una reunión. Mandy lo hizo muy bien, aunque estaba algo nerviosa al principio. Yo la cogí durante aproximadamente 15 minutos y sólo acariciaba su vientre y hablaba suave con ella. Cuando se refugió de nuevo a Linda, se podía apreciar su relajarse - estaba de nuevo con la persona que mejor conocía.
Este fue el gran punto de virada para Mandy. Vuelta en casa, comenzó a venir siempre que Linda la llamaba. Mandy desde entonces ha sido en un hurón presenta a varias reuniones y ha llegado incluso a visitar otro hurón en su casa. Esto todo tuve de ser llevado con mucha calma. El punto de esto es que sepan que cada vez que hay un problema con uno hurón mordedor, por favor, por el bien de todos los involucrados especialmente el hurón, traten de adaptar un treno/disciplina a cada animal y consonante lo caso. Conocer la historia del animal será de gran ayuda. Mandy era uno bebé de tienda que fue para un hogar donde había un niño pequeño y otras dos más hurones machos más grandes. No es por ofender a nadie con sus hijos, pero los niños tienen uno tono muy agudo de voz.
Los otros dos hurones fueron bastante ásperos con ella – eran más grandes y mordedores. Todo esto fue un sobresalto para una muy asustada niña hurón. Me estremece pensar lo que habría ocurrido si no hubiésemos adoptado a Mandy. Ella probablemente habría sido muerta hace mucho tiempo. [Mandy desde entonces ha sido adoptado y vive felizmente con su nueva gente]
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Otro truquillo con uno que una vez cogido, primero daba unas lamiditas y luego una mordida para ser puesta en el suelo, fue darle Furotone, SIEMPRE luego después de la lamida y antes de haber mordido. Se primero mordía, ya perdía la golosina. El estaba tan distraido a lamer lo Furotone que hasta se olvidaba de morder. Tiempos después ya era el lo primero a pedir para cogerlo para tener derecho a la golosina.
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Otra historia es sobre uno que solo mordía jugando o para atraer la atención de su dueña. Su dueña no lo entendía y le pegaba en la naricita o lo encerraba en la jaula. Pero ella aprendió que cuando el quería jugar, o cuando ella lo ignoraba, la mordía en las piernas, entonces, jugaba con el, lo cogía y le daba muchos mimitos. Con lo tiempo, las mordidas fueran ablandando.