No creais que hay desánimo en estos post, al revés. Escribo porque sé que hay gente que se acerca ilusionada y deseandito ver la vida en rosa y no es así. Adoptar un animal (o comprarlo, porque sigue siendo en la práctica una adopción) implica un proceso. El amor no se da de modo espontáneo y natural (la simpatía sí, la atracción, el "enamoramiento") sino resolviendo esos pequeños (o grandes) problemas que entraña la convivencia.
Cuando me quejo: "Loki muerde" no es una queja en sentido estricto. No nos ha mordido al punto de acernos daño a ninguno, pero los niños le han cogido algo de miedo (que deben superar). Esta mañana, y en medio del ajetreo que son mis mañanas, de 6 a 9 lo he cogido cuatro veces. En ninguna de ellas me ha mordido (hasta dejarlo en la jaula, que se coge con los dientes a mi mano en una especie de ruego desesperado de "No me vuelvas a dejar solito", lo cual es bueno. Durante un ratito ha correteado por la habitación de los niños con José y sus carreras son alegres y a las seis, mientras nos vestíamos, en la oscuridad de su jaula se le oía jugar y dokear. Resumiendo, estoy muy contenta. Creo que vamos bien y que el bichín es un diamante en bruto (sólo que hay que tallarlo).
Problema que me preocupa: mientras estaba en su jaula provisional estaba sobre una mesa y Arieh no le veía directamente (salvo que apoyara las patas, pero no parecía atraer su atención). Ayer noche, sin embargo, al pasar a Loki a la Huron 50 queda a la altura del perro y me da pánico pensar que pasa esta mañana mientras están solos. De momento se ha quedado tapada la jaula con unas mantas para el rollo fotoperiodo, pero el perro sabe que el huri está allí y trata de apartar la manta. Al mismo tiempo quiere abrir la jaula del hurón (sujeta con dos mosquetones le es imposible) y le da con la pata según su técnica (muuuy eficaz) de abrir las puertas convencionales. Sé que no se pueden hacer daño con unos barrotes de por medio, pero el miedo es libre y me estoy comiendo el tarro (De nuevo para los nuevos que me leen: esto es una chorrada mía que me está haciendo sufrir en vano. Prácticamente es imposible que suceda nada y en caso de que ocurriera yo ahora mismo no puedo hacer nada, de modo que preocuparme es una solemne estupidez, pero como los seres humanos somos así, ahí teeís típica comida de tarro de novata).
En la incipiente relación perro hurón os cuento algo muy gracioso: ayer noche, al descubrir a Loki en la Hurón 50, Arieh le empezó a ladrar y gruñir y Loki se tumbó patas arriba. En lenguaje canino eso equivale a una rendición (Ojo, el hurón estaba dentro de la jaula, que tampoco quiero que la bestia parda de Arieh me lo asuste haciendole daño, contacto físico sólo han tenido cuando están ambos vigilados) así que el perro se quedó como diciendo "¿Soy su jefe? ¿Sigo ladrando? ¿Objetivo logrado?)
Bueno, si luego a la noche tengo tiempo os cuento como ha ido el día.
Gracias a las que nos animais en esta etapa dura de la "domesticación" mutua.
Ojalá Loki supiera escribir y comunicarnos sus miedos y sus dudas, pero eso de no compartir lenguajes es un reto.